Yoga y salud hormonal
Yoga y Salud Hormonal: un camino de regreso a ti
Seguro que ya has oído hablar de todos los beneficios del yoga. La práctica de yoga nos ayuda a nivel físico, mental y espiritual. Nos ayuda a estar más sanas, a ganar flexibilidad y fuerza, y a relajar el sistema nervioso. Llevo muchos años practicando yoga; para mí es mucho más que una actividad, es un estilo de vida y una parte esencial de mi día a día.
Hoy quiero contarte cómo el yoga puede ser un gran aliado para nosotras. La práctica regular puede ayudarnos a equilibrar nuestras hormonas y a mantener sanos nuestros órganos y sistemas reproductivos.
A lo largo de nuestra vida, desde la adolescencia hasta la menopausia, las mujeres transitamos diferentes etapas y momentos clave: el ciclo menstrual, el embarazo, el postparto y la menopausia. Cada etapa presenta características únicas y es importante sentirnos conectadas con nuestro cuerpo y vivir cada una de ellas de manera plena y amorosa.
El yoga puede convertirse en un aliado perfecto para ayudarnos a enfrentar los desafíos y cambios de cada etapa. Puede ayudarnos en el equilibrio del sistema endocrino, que es responsable de la producción y regulación de nuestras hormonas.
«El yoga es la armonía entre el cuerpo, la mente y el espíritu, una invitación a reconectar con tu esencia.»
¿Cómo puede ayudar el yoga a la salud hormonal femenina?
• Reducción del estrés: Los niveles elevados de cortisol interfieren con la producción de hormonas como el estrógeno y la progesterona, lo que puede afectar el ciclo menstrual, la ovulación y la fertilidad. La práctica regular de yoga reduce la respuesta del cuerpo al estrés, disminuyendo los niveles de cortisol.
• Equilibrio del ciclo menstrual: Nos puede ayudar a equilibrar las hormonas y a regular períodos menstruales irregulares o ausentes. Además, puede tener un efecto positivo en el síndrome premenstrual (SPM), aliviando síntomas como dolor, hinchazón y cambios de humor.
• Mejora de la fertilidad y calidad de los óvulos: A través de asanas y técnicas de respiración enfocadas en reducir el estrés y mejorar el flujo sanguíneo a los órganos reproductivos, apoya la función reproductiva y puede aumentar las posibilidades de concepción.
• Regulación de la tiroides: Puede ayudar tanto en casos de hipotiroidismo como de hipertiroidismo, promoviendo el equilibrio hormonal. Posturas como Matsyasana (postura del pez) o Halasana (postura del arado) ejercen una ligera presión sobre la zona del cuello y la garganta, estimulando la función de la glándula tiroides.
• Alivio durante la menopausia: Esta etapa puede venir acompañada de síntomas como sofocos, cambios de humor, insomnio, aumento de peso y pérdida de masa muscular. El yoga puede ser una herramienta efectiva para aliviar estos síntomas y promover el bienestar durante la menopausia.
• Embarazo y postparto: El embarazo es un período de grandes cambios físicos, hormonales y emocionales. La práctica de yoga ayuda a la preparación del parto de forma física, mental y emocional: fortalece el cuerpo, alivia la tensión muscular, abre las caderas y mejora la circulación sanguínea. En el postparto puede ser una oportunidad para practicar la autoaceptación y el autocuidado.
• Estimulación de la glándula pituitaria y pineal: La hipófisis es clave en la regulación de las hormonas reproductivas, como el estrógeno, la progesterona y las hormonas luteinizantes. Posturas invertidas como Sarvangasana (postura de la vela) o Sirsasana (postura sobre la cabeza), activan y equilibran estas glándulas.
Posturas recomendadas para el equilibrio hormonal
1. Supta Baddha Konasana (ángulo reclinado)
Abre las caderas y la pelvis, estimulando los órganos reproductivos. Invita a la relajación y disminuye el estrés.
2.Bhujangasana (cobra)
Estimula las glándulas suprarrenales y mejora el flujo sanguíneo hacia los ovarios.
3.Setu Bandhasana (puente)
Estimula la tiroides y las glándulas suprarrenales, fundamentales en la regulación hormonal. También mejora la circulación hacia órganos pélvicos.
4.Malasana (guirnalda)
Conecta con el centro, nos enraíza y mejora el flujo sanguíneo al abrir caderas y zona pélvica.
5.Paschimottanasana (pinza)
Estira la columna y musculatura posterior, calma la mente y estimula ovarios y útero.
6.Janu Sirsasana (sauce)
Aporta flexibilidad a espalda, caderas y piernas.
7.Balasana (niño)
Postura de descanso que calma la mente, reduce el estrés y relaja zona lumbar y vientre bajo.
8.Viparita Karani (piernas en la pared)
Muy relajante, ayuda a equilibrar el sistema nervioso.
«El yoga te enseña a escuchar a tu cuerpo, a respetarlo y a nutrirlo, creando un espacio de autocompasión y crecimiento.»
La práctica de yoga es una herramienta poderosa para apoyar la salud hormonal femenina, ayudándonos a mantener un equilibrio saludable a lo largo de todas las etapas de nuestra vida.
¿Practicas o has practicado yoga alguna vez?
¿Conocías cómo el yoga puede ayudarte a mantener un equilibrio hormonal sano?
