Vitamina D y sol

Vitamina D y sol

 

¿Sabías que la vitamina D es mucho más que “la vitamina del sol”? Esta hormona es clave para nuestros huesos, nuestro sistema inmune y nuestra salud en general. Ayuda a regular el metabolismo del calcio y el fósforo, fortalece los huesos, protege nuestro sistema inmunológico y contribuye incluso a la proliferación celular, algo fundamental para el bienestar global de nuestro cuerpo.

¿Cómo conseguimos vitamina D?

 

Existen dos formas principales: a través de la alimentación y del sol.

1. Alimentación: Aunque algunos alimentos contienen vitamina D, normalmente no alcanzan por sí solos los niveles óptimos. Los más ricos incluyen:

• Pescado azul: sardinas, salmón, caballa, boquerones, arenques y aceite de hígado de bacalao.
• Huevos, especialmente la yema.
• Lácteos enteros, preferiblemente ecológicos y de animales criados en libertad.
• Hongos: champiñones, setas y trufas.

Para que esta vitamina funcione correctamente, también necesitamos magnesio y vitamina K. El magnesio se encuentra en verduras de hoja verde, aguacate, almendras, cacao, semillas de lino y sésamo, avena, setas y plátano. La vitamina K, por su parte, está presente en brócoli, espinacas, acelgas y espárragos. Ambos nutrientes ayudan a que el calcio se utilice correctamente en nuestro organismo.

2. Exposición solar: Nuestro cuerpo puede fabricar vitamina D cuando la piel se expone a los rayos UVB del sol. La mejor franja para esto es la primera parte del día. La cantidad de vitamina D que producimos depende de muchos factores: latitud, altitud, estación del año, hora del día, nubosidad, contaminación, color de piel, cantidad de piel expuesta e incluso el uso de protector solar.

Cómo exponerse al sol de manera segura y eficaz

 

Para optimizar la producción de vitamina D, se recomienda:

• Exposición progresiva y breve: 15-20 minutos, sin protector solar, asegurando que gran parte del cuerpo quede expuesta.
• Ten en cuenta que durante invierno la producción es menor, porque los rayos solares son menos intensos y pasamos más tiempo en interiores.

Aunque combines dieta y sol, muchas veces los niveles siguen siendo insuficientes, por lo que la suplementación puede ser necesaria, especialmente de noviembre a marzo.

 

Niveles óptimos de vitamina D

 

Mantener la vitamina D dentro de niveles saludables es fundamental para huesos, músculos y sistema inmunológico. Los valores de referencia son:

Valores normales: 30-100 ng/ml
Valores ideales: 50-100 ng/ml

Se recomienda analizar los niveles de vitamina D dos o tres veces al año, especialmente en verano e invierno, para asegurarte de que estás dentro de un rango saludable.

Para la mayoría de las personas, una dosis diaria de 4,000 UI es segura y efectiva. Como la vitamina D es liposoluble, se aconseja tomarla junto a una comida con grasas para mejorar su absorción.

La vitamina D no solo protege tus huesos: fortalece tu sistema inmunológico, mejora tu energía y contribuye a tu salud general. Aprovechar el sol de manera consciente, combinarlo con una dieta rica y equilibrada, y suplementar cuando sea necesario, son pasos simples que marcan una gran diferencia en tu bienestar.

CONTACTO

Agendamos una consulta o pregúntame si tienes dudas

Scroll al inicio
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Política de cookies aquí

Política de privacidad aquí