Tóxicos y salud hormonal
Disruptores endocrinos: ¿qué son y cómo proteger nuestra salud hormonal?
¿Alguna vez has oído hablar de los disruptores endocrinos? Son sustancias químicas capaces de imitar o interferir con nuestras hormonas, y sí, afectan especialmente a las mujeres. Estas sustancias pueden entrar en nuestro cuerpo a través de la piel o al inhalarlas, y tienen el potencial de alterar nuestro equilibrio hormonal, causando desde trastornos menstruales y problemas de fertilidad hasta un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer.
La buena noticia es que estar informadas nos da poder. Aunque estos químicos están en todas partes, podemos reducir nuestra exposición y cuidar nuestra salud con decisiones conscientes.
Están en casi todo lo que usamos
Lo sorprendente (y un poco alarmante) es que muchos de los productos que usamos a diario —y que creemos inofensivos— contienen disruptores endocrinos. Cosméticos, desodorantes, champús, mascarillas, compresas, tampones, tintes para el cabello, lacas de uñas… incluso los productos de limpieza del hogar y los envases de plástico están llenos de ellos.
¿Por qué nos afecta más a nosotras? Porque estos químicos son liposolubles y nuestro cuerpo tiene un porcentaje de grasa más alto que el de los hombres. Además, en general usamos más productos de cuidado personal.
Tóxicos cotidianos en nuestra cocina y hogar
El BPA, un químico presente en plásticos y latas de alimentos, puede migrar hacia los alimentos, sobre todo cuando se calientan. Se ha relacionado con desequilibrios hormonales y problemas de fertilidad. Los utensilios antiadherentes con teflón también pueden liberar sustancias dañinas al calentarse, como el PFOA, reconocido como disruptor endocrino por la OMS.
Pero los riesgos no se limitan a la cocina: muebles, pinturas, tapicerías e incluso recibos térmicos pueden ser fuentes invisibles de exposición.
Cómo proteger tu salud hormonal
Afortunadamente, hay pasos prácticos que podemos tomar para reducir el impacto de estos químicos en nuestra vida diaria:
1. Revisa tus productos de cuidado personal: Evita ftalatos y parabenos. Opta por cosmética natural u orgánica, y considera alternativas como compresas reutilizables o henna para teñir el cabello.
2. Cambia el plástico por vidrio: Usa envases de vidrio, evita calentar alimentos en plástico y busca productos “libres de BPA”.
3. Prioriza alimentos ecológicos: Esto reduce la exposición a pesticidas y químicos que alteran las hormonas.
4. Cocina segura: Sustituye sartenes antiadherentes por acero inoxidable o hierro fundido, y utiliza recipientes de vidrio para hornear y almacenar alimentos.
Cada pequeño cambio cuenta. No solo protegemos nuestra salud hormonal, sino también el bienestar de nuestras familias y del planeta. Tomar conciencia y actuar con decisiones informadas nos permite construir un futuro más saludable, paso a paso.
